Dormir más y mejor para evitar caídas

Las consecuencias de la falta de sueño

Seguramente sabrás que muchas personas padecen insomnio y es posible que tú también lo hayas padecido alguna vez. El insomnio consiste en la dificultad tanto para iniciar como para mantener el sueño o que el mismo no consiga ser del todo reparador.

Pero el sueño es imprescindible, ya que favorece una recuperación funcional de nuestro cuerpo, ayuda a mejorar y consolidar la memoria, y aumenta el número de neurotransmisores.

En personas más jóvenes, la capacidad es mucho mayor y pueden adaptarse (aunque sufran las consecuencias) a la falta del sueño. Pero no ocurre lo mismo en las personas de edad avanzada o con problemas de deambulación.

En estos casos, el sueño se encuentra mucho más fragmentado, siendo bastante frecuentes la somnolencia diurna y las siestas a lo largo del día, ya que durante toda la noche se producen microdespertares que provocan que el sueño no termine de ser todo lo reparador que debería.

Las consecuencias de la falta de sueño

Un sueño que no sea reparador o que sea inferior a las siete horas, está científicamente demostrado que se asocia a un mayor número de alteraciones en la movilidad, a un mayor riesgo de caídas, a problemas en el equilibrio y a un aumento del deterioro cognitivo.

Además, pueden aparecer problemas en las personas que necesiten más de media hora para poder conciliar el sueño o en aquellas que solo consigan dormir un 80% o menos del tiempo que pasan en cama.

Medidas para prevenir el insomnio

Debido a la importancia que tiene cumplir unos buenos hábitos de sueño, lo mejor es que actuemos para prevenir todas las consecuencias de no dormir correctamente.

Los expertos en sueño recomiendan una serie de medidas para mejorar las pautas de descanso:
-No beber agua más allá de las seis de la tarde. De esta forma evitaremos los despertares producidos por las ganas de ir al baño, algo que puede romper el sueño.

-Se recomienda exponerse a diario a la luz solar: pasear es un muy buen hábito, no solo por el gasto de energía, que propicia un cansancio para conciliar el sueño, sino también por la luz que incide directamente sobre la piel, algo que favorece una posterior conciliación del sueño.

-Practicar ejercicio con frecuencia, especialmente por las mañanas: el ejercicio físico es un gran inductor del sueño, pero siempre que se aleje de la hora de dormir, ya que habrá un periodo en el que nos activará y disminuirá la capacidad de conciliar el sueño.

-Evitar el alcohol y tabaco, especialmente en las horas antes de dormir ya que perjudican el sueño.

Prevenir las caídas en el hogar

El uso de salvaescaleras en el hogar es una de las mejores opciones que tenemos para evitar posibles caídas en aquellas personas que puedan tener dificultades en la movilidad o deambulación.

Y es que siempre es mejor prevenir que curar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>